A los que saben vivir a solas.

A solas, en este silencio que tiene rostro
de espera y nombre de miradas, te imagino
carne de mis palabras con sabor a nublado. A solas.

A solas, en este ronronear del agua,
desaparezco. Me voy con la corriente de plata
que inunda el recuerdo. Busco otra liturgia
ajena a esta sinfonía de piedra y nubes. A solas.

[ El nombre secreto del agua. Vitruvio. Madrid, 2016]

Déjanos un comentario 3 Comments

  • Manuel Muñoz dice:

    En esta guerra de silencio tecnológico me siento tan afortunado de encontrarme en este hominido.
    Gracias Faustino por tu fecundidad que ya lo he compartido con otras almas solas pero unidas

  • Miguel dice:

    A solas, acompañado con las ansias de reencontrarme con los amigos. Ojalá pueda abrazarlos!!

  • Maria Jose dice:

    Muchas gracias Faustino por tus publicaciones.
    Un abrazo.

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