A los que saben vivir a solas.

A solas, en este silencio que tiene rostro
de espera y nombre de miradas, te imagino
carne de mis palabras con sabor a nublado. A solas.

A solas, en este ronronear del agua,
desaparezco. Me voy con la corriente de plata
que inunda el recuerdo. Busco otra liturgia
ajena a esta sinfonía de piedra y nubes. A solas.

[ El nombre secreto del agua. Vitruvio. Madrid, 2016]

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