enseña el camino a seguir

Cómo volver a la pregunta primera.
y descubrir el deseo de lo imposible.
Cómo llegar al otro lado, a esa cara oculta
que media entre lo noctámbulo y el día.

Solo, a la sombra de la vida,
bajo esta realidad que se resiste a morir,
araño la sorpresa en los bordes del asombro.

Y en el roce de lo inevitable me dejo llevar
por el hechizo del impulso. Un abrazo
me protege del torrente de mis dudas.

Sin sofocar la pasión, mi destino
se despierta en un caudal
que transforma la impaciencia.

En esta soledad del cambio
beso la angustia de las pérdidas,
la sonrisa de todos los encuentro.

[ Este poema está extraído del libro El nombre secreto del agua. Vitruvio, Madrid,2016  ]

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.