Estás notas las escribo desde ese haber aprendido de los grandes, de esos poetas que me hicieron sentir que es mejor leer y guardar silencio que escribir. Y como hace tiempo emprendí la aventura de esto último quiero, si me permitís, anotar varias cosas:

Primera, que quiero compartir -en este día memorable del Libro- la alegría de haber publicado mi último libro, Notas para no esconder la luz, en una editorial como Olélibros donde a su editor, Toni Alcolea, le importa, por encima de todo, sus escritores , aunque también y en especial sus escritos.

En estos días del Covid-19 me he sentido acompañado en la distancia por Toni. Como hicieron otros amigos, Toni Alcolea, me llamó por teléfono para interesarse por mi situación. Sus palabras me empujaron a enfrentar un estado de angustia y estrés, propios del confinamiento. Agradezco su preocupación. No puedo obviar que junto a él hay un equipo maravilloso, tremendamente humano, destaco a Loli Lara porque es con quién más he tratado mientras se estaba pariendo mi obra.

Segunda, en este día del libro, quiero mencionar también a todos aquellos que se interesaron por mis creaciones: A Juan Antonio Méndez, a Manuel Romero Higes– para mí un gran editor- a Pablo Méndez, a Daniel Albors – uno de los mejores. Sus editoriales me han mantenido, en estos últimos veinte años de mi vida, con el deseo de escribir aportando lo mejor.

Tercera, subrayar que sigo evolucionando – eso sí- mientras aprendo, en el silencio lector, de los grandes. Gracias a todos los que me emocionaron mientras leía sus versos…

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