Por qué este sueño de las nubes
y el grito de los juncos
que alertan mi límite
con la certeza del dolor. Por qué.

Hago silencio

Naufraga el viento
por los rincones del limo,
pinta ecos en el perfil de este paisaje
de mis entrañas.

Silencio.

Por qué mantener en mí el secreto del agua
esas vocales que alimentan el ritmo de la vida
y abortan en mi alma
un archipiélago de islas y sonido. Por qué.

Sigo en silencio.

Por qué este tránsito sin alma,
este vacío que me aturde. Por qué
este deseo de darle nombre a la nada
imaginando abrazos en la utopía. Por qué.

Me escondo en el silencio y guardo
la melancolía de las horas.

[ El nombre secreto del agua. pág. 28. Vitruvio. Madrid, 2016]

Déjanos un comentario 2 Comments

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.