La luz se contempla.
Desde el principio, la luz es.
Existe después del vacío,
forma radiante de los lugares
que habita el ser.
La luz calma las heridas,
un extraño bálsamo.
Se expande,hasta arrasar la ignorancia de los espacios,
un gesto indiscreto que desnuda el paisaje.
La luz convierte la realidad en verbo transitivo del color,
en reflejos de presencias que desbordan cualquier forma de entender.

[Notas para no esconder la luz. Olé libros. Valencia 2019, pág. 19 ]

Déjanos un comentario 2 Comments

  • José María De Benito Buzón dice:

    Unos versos muy bellos, en los que se ven multitud de imágenes y se sienten sensaciones, creo que eso es poesía en estado puro. Además está muy bien montado todo
    Te felicito amigo.

    • Mi querido amigo, gracias por tu comentario. En realidad no es un poema sino más bien unas notas al margen de los poemas. Si tienes el libro comprobaras que cada uno de estos verso vuelven a aparecer en la página par de la izquierda acompañando a un poema. Es una introducción al primer capítulo: TRAZA PRESENCIAS.

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