[Otras notas al margen]

Somos luz, claridad,
memoria que huye de la farsa del tiempo.
Y en este ser luz perdonamos la violencia

de las sombras.
Sí, existe una misericordia cierta
que une el espacio con la luz.
La sombra, no es más
que una mueca original de ella,
su necesario anverso, difícil de someter.
No vemos la luz, estamos en ella.
La sentimos, incluso, en cualquier punto
más allá de lo real a nuestros ojos.
La luz se expande, por encima de la razón,
como un preludio de lo eterno.

[Notas para no esconder la luz. Introducción al capítulo DELIMITANDO SOMBRAS. pág. 43]

https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=167142194895529&id=106953164247766

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.