Nº 5 ABISMOS DEL SUROESTE

La nueva entrega de este Proyecto Editorial se deja sentir en medio de este calor de septiembre y de las incertidumbres de una pandemia vírica que continúa provocando cortinas de humo de las que los políticos se sirven para despistar de otros asuntos también graves. Este número 5, de Abismos del Suroeste, LA VERDADERA PATRIA, nos trae diez relatos de siete personas, hijos- cada uno de ellos- de una generación que sobrevivió a la Guerra Civil Española y que vivieron los últimos años de la dictadura franquista.

El título, LA VERDADERA PATRIA, apunta no a la realidad física sino al imaginario que unos adultos mantienen a través de los recuerdos de su niñez.

Este nuevo número es una Antología que engloba a siete escritores muy diferentes, a cuatro hombres y tres mujeres, que en distintos lugares de la geografía española cuentan sus vivencias de los años sesenta -setenta a punto de reventar un nuevo tiempo. Hijos de una época y de unas circunstancias, con sensibilidades y situaciones familiares diferentes, estos escritores son:

Francisco Quevedo (Cantabria); Carmen Salas (Cádiz/Granada); Joaquín Márquez (Higuera la Real); José Manuel Vivas (Badajoz/Salamanca); Magdalena Fuentes (Puebla de la Calzada); Santiago Méndez (Ceuta/Badajoz).

Mi lectura de esta Antología no ha sido lineal sino aleatoria. Empecé leyendo a las mujeres. Primero a Carmen Salas , seguida de Milagrosa Ortega y Magdalena Fuentes. Cada una de ellas me ha dado una pincelada de lo que la memoria de un adulto recuerda a través de aquellos ojos de su niñez/ adolescencia.  Magnificas las tres autoras con estilos narrativos diferentes.

Carmen Salas reivindicativa y feminista nos habla en su relato ESPERANZA de como una mujer en aquella España de blanco y negro, donde el contexto era el de un mundo de hombre hecho para los hombres, se atreve a coger el timón de su propia historia y escapar de la ignorancia a la que se sometía a las mujeres. Carmen nos hace mirar,  desde la protagonista, esos momentos complejos y oscuros de los años sesenta cuando las mujeres con ganas de cambios, empezaron a tomar posiciones no sin las barreras y el hermetismo de aquella sociedad ..

Mila Ortega, con su relato BAILE, nos lleva a un Badajoz en el que la progresía de unos religiosos, como los jesuitas, marcaban las pautas del mejor y sano guateque de la época. Nos introduce en un club parroquial donde los chicos, de colegios y barrios diferentes, prueban las delicias “bendecidas” de los primeros amores, de los besos furtivos, de la visión de otra forma de entender el amor fuera de las reglas marcadas. La maestría de esta escritora nos hace vivir esa emoción del amor, de la primera música de moda- en este caso Flor de luna de Santana- en un ambiente de barrio de una ciudad de provincias donde no ocurre nada y para los protagonistas sucede todo.

Magdalena Fuentes. con una narración entrañable y poética, DEBAJO DEL TOMILLO EN FLOR, bucea en el recuerdo de una niñez mágica, de inquietudes propias de un revoltillo de criatura de siete años; una infancia trazada por el encanto de los paisajes que marcaran su forma de ser. Para Magdalena, los recuerdos de aquella niña que la habita, patentes en el escrito, son la fuerza y el empuje para no perder sus sueños y la necesidad de seguir aprendiendo. Un diálogo intimo entre el sujeto existencial y el yo lírico, entre el recuerdo de lo que fue y la realidad de la lucha hoy. El tomillo en flor, es un guiño a la frescura de la propia naturaleza que sustenta y que en los momentos difíciles hace fuertes.

Por otro lado, los escritores, con tonalidades literarias diferentes, nos presentan la realidad gris de aquella España de los años sesenta-setenta a punto de comenzar algo diferente. Los relatos están enraizados en aquellos momentos vividos por la primera generación de las sobrevientas de la Guerra Civil.

Juan Francisco Quevedo, en una excelente narración UNA INFANCIA FELIZ, nos sitúa en un tránsito generacional, y en contextos territoriales y políticos diferentes. Nos lleva, de forma pedagógica, de los espacios del México de los sesenta -con su cambios sociales y revoluciones estudiantiles-, un mundo de expansión cultural, contrastándolo con este otro territorio donde nuestro autor tiene que llegar a vivir, la España anodina, puritana y oscura, llena de complejos y miedos religiosos. Nuestro autor es testigo, y así lo refleja en su relato, de la histeria de un pueblo enfervorecido por la presencia de Franco en las calles. Ante todo esto su padre le indica -con un sentido premonitorio- que este mismo pueblo que alaba es capaz de hacer lo contrario. Un relato extraordinario que revive momentos pasados en el que no todo fue peor pero tampoco tan bueno.

Joaquín Márquez, en un relato breve, INVO, nos lleva a una escuela donde los niños aprenden con un maestro que sueña progresar bajo la mirada del cuadro del Generalísimo que, como el ojo de un gran hermano, velaba por el bien de todos. Una experiencia ufológica le sirve al profesor (protagonista) para hablar de lo que podría entenderse como políticamente incorrecto a los ojos de los poderes fácticos: el Estado y la Iglesia, de la existencia de vida extraterrestre. Interesante anécdota que no deja de subrayar el pulso de un país sin pulsos.

José Manuel Vivas, con ese manejo extraordinario de la escritura, nos engancha en tres narraciones: En las dos primeras , DIARIO DE UN VIAJE EN TREN y EL ÚLTIMO DÍA, una más anecdóticas que otra, de forma magistral nos introduce en la España de provincias, de aventuras y de situaciones extrañas . La tercera de sus narraciones, toma como punto de partida una historia dramática ocurrida fuera de aquella España llena de tic machistas, en Turquía. Este hecho debió marcar a nuestro autor  Jose Manuel, con un alarde excelente de prosa poética-, nos cuenta la tragedia de una chica, NURAN, violada y después, ajusticiada por su propia familia. La tragedia la marca el brutal desenlace.  La ingrata «justicia» de la familia deshonrada lleva a quitarle la vida a aquella niña que, como dice Vivas, ya estaba muerta.

Santiago Méndez, un excelente escritor, especialmente de relatos. En esta ocasión con HISTORIAS DE ESTÍO, narra en diferentes secuencias las vacaciones de un preadolescente en el pueblo de sus padres. El joven, que vive en Ceuta, tiene un encuentro muy particular con los libros. Su tío, un intelectual bohemio, que vive en la soledad de su biblioteca, » diríase, alguien inmovilizado en el interior de un libro «, le va indicando -gradualmente- las lecturas que debe hacer. «Mi tío -dice el relato- supo guiarme de los tebeos a los cuentos tradicionales y de estos a Mark Twain«. Santiago Méndez en este relato suyo, a caballo entre la ficción y la realidad, hace un guiño al Ingenioso Don Quijote, que acabó loco de tanto leer. Así es, el tío » miraba a su biblioteca como un loco asustado.» Este es un relato donde hasta los olores cobran importancia. Son estos los que de vez en cuando nos traen a la memoria los mejores recuerdos, así la imagen del tío que veía bailar las letras le llega al recuerdo del narrador con «el olor a canela, papel viejo y manzanas asadas (que) fue matizado por el de limón de su agua de colonia.» Si tuviera que recomendar en los colegios una historia para el fomento de la lectura les diría que leyeran HISTORIAS DE ESTÍO donde dos generaciones dialogan con el sentimiento de crecer en la palabra escrita. Leer, sí, aún con el riesgo de que la sangre se nos convierta en tinta o que todo el cuerpo se nos transforme por momento en libro. Maravillosa narración la de Santiago Méndez que, como siempre, mantiene la tensión lectora hasta el final.

Advierto que los relatos de esta Antología se presenta sin marcar ningún parámetro de espacios en el papel: unos son más extensos que otros; tampoco presentan un sentido literario único, ya que cada escritor/a se ha expresado con la espontaneidad propia de su forma de escribir, bien desde la pura narración o desde la prosa poética. Con este apunte quiero subrayar el talante abierto y tolerante de este Proyecto. Una “anarquía editorial” que más que un inconveniente es una suerte para quienes escriben en él. Por este motivo y por el contenido de esta entrega quiero dar las gracias al Proyecto Editorial ABISMOS DEL SUROESTE.


Este Florilegio de relatos nos encara con esa memoria existencial de la que no debemos desprendernos nunca. Este hecho nos hará sentir que, como seres inteligentes nos importan, más allá de bandearías y parcelas partidistas, las raíces comunes, la verdadera patria.

Para ver el libro pincha en este enlace:

file:///C:/Users/lotin/Desktop/ABISMOS%20DEL%20SUROESTE/REVISTA/LaVerdaderaPatria.pdf

Déjanos un comentario Un comentario

  • santiago mendez dice:

    Una reseña cabal y estudiada de lo que el lector encuentra en esta obra. Me consta que Abismos del Suroeste solo duo a los autores un tema: la 7nfancia y adolescencia, la vida, siempre la vida, al margen de los avatares políticos y sociales. La variedad de » metraje» y el punto de vista de cada uno, responsabilidad de cada autor.

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