la incipiente oscuridad
marca el silencio

ESTÁS en ese punto de vigilia,
que lleva al silencio,
al mutismo solemne de lo eterno.

Eres la luz.

Estás en mis cobardías y en mi llanto, estás
en la certeza que cabalga en lo prohibido,
en el deseo de abrir las alas, en los miedos,
en los secretos más íntimos.

Eres luz.

Estás en mi ánimo y en la alegría, estás
en las mentiras que mantienen la norma
y me permite caminar, en la apariencia
cosida a la llaga del alma.

Eres la luz.

Estás y te vivo en otro paraíso,
lejos de este falaz abismo
de locuras y medias verdades.

Eres luz.

[ NOTAS PARA NO ESCONDER LA LUZ. Edit. Olé libros-Valencia, 2019. Pág. 84/85]

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