La vida, un camino mezcla de memorias, desaciertos y ganas de seguir. Sólo la certeza de lo sencillo, de la verdad, que escapa de insinuaciones maldicientes, empuja a mirar el horizonte aunque la nada esté ahí, al acecho No importan las heridas, el tiempo las cura. La vida, merece la pena vivirla desde el silencio interior donde toda turbulencia se apacigua.

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