Paradojas [ apuntes previos de Notas para no esconder la luz].

El espacio del olor y el sonido, el aquí donde  la mirada se dilata en el vacío de las formas… Esta era mi primera reflexión. Después, una vez en casa, cuando el sosiego ha  entrado en acción y he vuelto a mirar las fotos, he mantenido la idea y he pensado  que este instante ha sido  como estar en un punto de partida, iniciando la carrera después de haberla terminado.

La puesta de sol sobre el Guadiana me parece como un «siempre comenzar». En realidad la luz no se va, aunque para mi termine ésta permanece. Este hecho es el símil  perfecto para pensar en  la esperanza  como una luz que está en el punto opuesto de donde se perdió pero está.

Por otro lado, todo esto viene a ser una tremenda paradoja existencial porque el hecho de mirar la tarde se convierte en reflejo de un morir y un vivir al mismo tiempo, en un instante sin tiempo .

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