Surgen extrañas figuras
en el centro de esta bruma
que lo envuelve todo.
Un paisaje que recuerda
el momento antes de la creación.

En el centro de este tul de la mañana,
el silencio. Y en el ritual de frío y brumas,
tu rostro.
En tus ojos descubro el mar
y nazco a otra forma de ser.

En medio de la niebla
emerges amante,
con esa sencillez que enamora,
perdonando
todos los vacíos.

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