Estas noches de septiembre tienen ese olor plomizo del verano que se va. Dormir es una batalla. Los versos brotan en esta levedad del barro que me circunda, estás mientras uno los bordes de la esperanza. 

Estas noches de septiembre adormecen, acunan la propia historia en un ir y venir de la memoria, un concierto permanente donde luces y sombras marcan la sinfonía. Tú estás y todo es diferente: La vida es.

Estas noches de septiembre susurran tu nombre, como una brisa que calma el dolor de las horas. Una locura de amor que cura las heridas y deshace el silencio que me separa de ti.

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