Cuando el libro Donde el alma ignora estaba en fase de revisión, y muy en concreto en el espacio de la Tertulia Página 72, hubo una lectura especial y extraordinaria, la de un tertuliano, Juan Manuel González Flores . Este, en vez de hablar, hizo unos dibujos, unas ilustraciones a través de las cuales quiso expresar lo que él encontró en las páginas del borrador del libro.
Juan Manuel es un tertuliano comprometido en el grupo de Página 72 desde hace bastantes años. Trabaja en un Centro de Salud de la ciudad, como fisioterapeuta. En concreto, es Coordinador de la Unidad de Afrontamiento Activo del Dolor Crónico del Área de Salud de Badajoz (SES).Además, de este trabajo él también ejerce como creador plástico. Sus estudios de Bellas Artes , fotografía , grabado e ilustración en la Universidad de Sevilla la ha llevado a colaborar, con humor gráfico, en el periódico HOY, en la revista EL JUEVES, en la revista CADUS de la Universidad de Sevilla. Algunas de sus obras pueden verse en Málaga.
En estas ilustraciones del libro «Donde el alma ignora» editado por Olélibros (Valencia 2025) , nuestro autor expone su particular visión del libro. Un registro icónico que soporta la cubierta y la entrada a cada uno de los capítulos.
La cubierta, que aquí se muestra, es el dibujo de una boca abierta en el centro de una oreja atravesada por alambres y debajo la silueta de un hombre que camina sobe un huevo. Sobre ella, dice Juan Manuel, en texto manuscrito en el reverso del grabado, que «donde le alma ignora el cuerpo grita, a veces. No siempre estamos preparados para escuchar los gritos sordos.«


En la ilustración del primer capítulo ËXODO, donde «la enfermedad es entendida como una ruptura, una fractura entre uno mismo y la propia realidad, que nos deja indefensos, frágiles, abandonados al devenir del propio destino«, Juan Manuel González presenta este dibujo a modo de barca de Caronte. En el reverso del grabado Juan Manuel escribe: «A la deriva de sí mismo, navegando sin rumbo para descubrirse en cada reflejo de agua«.


La segunda ilustración, una grúa que eleva un corazón vivo pertenece al segundo capítulo, SONIDOS, donde «aparece el concepto de la casa. La vuelta al hogar. Aquí lo describe Faustino como un viaje de regreso, como un Ulises en busca de su Ítaca privada«.
Sobre esta ilustración Juan Manuel escribe en el reverso del grabado: «El corazón reconstruido y la vida recordada como traída de nuevo al renovado corazón«.


La tercera ilustración introduce al tercer y último capítulo, TEMBLOR, donde se «encara la parte más filosófica del libro, el encuentro con “El otro”. Con ella el ilustrador traza unas figuras extrañas donde la musaraña y lo fantástico toman cuerpo. Juan Manuel escribe en su reverso: «El otro y el yo en el otro como espejo, como descubrimiento y la ascensión de ambos como camino«.


Quiero agradecer, como autor del libro, la generosidad de Juan Manuel González Flores que , con estas magníficas ilustraciones, ha expresado la esencia del contenido.
GRACIAS por querer ser parte de la historia interna del libro, por hacer que, a través de la imagen del grito sordo de la cubierta, los lectores se atrevan a entrar en las entrañas del libro.
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