{II}


QUÉ frágil el alma,
qué leve tu presencia,
cuando la carne reclama
las vocales del verso


y las horas levantan
ídolos que controlan
la risa y la pregunta.


Llueve, se remueve la ceniza.


Estoy
ante el dolor de lo perdido,
en la desesperanza
sin poder reparar
estos versos de agua.


Cuánta soledad
en este paisaje
donde la vida es dirección
sin definir.


Llueve deshaciendo las pavesas.

( Un fragmento del capítulo IV [Cenizas] de Sin razón previa, pág.[80])

llueve azul en los ruidos de la calle

{I}

NO es fácil mirar el pasado.
La tentación del olvido
sobrevuela mi sentimiento.
Vivir en este sin-palabras
es un abismo consentido
que almacena culpas
y hormigas en la garganta.

Los silencios evidencian
una absurda huida de la luz.
Las sombras de lo incierto
dejan el rastro
de un hedor insoportable.
La claridad me persigue
para cerrar página.

En los días que pasan
se acumulan demonios,
tantos,
que mover los muebles
parece un sacrilegio.
Mejor, no hacer mudanzas
en estos tiempos de lluvia.

La casa no está anegada.

( Un fragmento del capítulo IV [Cenizas] de Sin razón previa, págs.[82/83])

Ver el libro en ese enlace

Sin razón previa

Aquí varios poemas COMO UN MILAGRO ( págs. 66s ) ; ENTRE (págs. 68s )

Estos poemas se recitaron en las Casas mudéjares de Badajoz en las Rutas literarias junio de 2021 [ Ver en este blog la entrada Recital en las casas mudéjares]

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