Dicen que es bueno mirar para atrás y ver el camino recorrido. En el caso de la creación literaria descubro que he escrito mucho en poco tiempo. No sé si es poco tiempo veintidós año, a mí me parece un periodo razonable.

Me acuerdo de aquellos primeros momentos del nuevo milenio cuando, a raíz de dejar la institución a la que pertenecía, comencé a publicar de otra forma diferente a como lo había venido haciendo con otros asuntos, muy diferentes a los de ahora.

Escribir me ha conectado siempre, y más desde este tiempo de creación, con el mundo de lo invisible, con esa realidad que está detrás de la realidad física. Esto me ha hecho crecer, fundamentalmente como ser humano. Además, me ha acercado a otras buenas personas: escritores y editores. Cuánta riqueza he recibido en estos 24 años desde que empecé este camino de la creación literaria.

La primera publicación fue a raiz de haber obtenido un premio en Lanchano (Italia) sobre el mundo gitano. Obtuve el premio de poesía Amico Rom. Se publicó por UZIEL en Badajoz un libro Poemas gitanos. (1998).

Más información en: https://faustinolobato.com/poemas-gitanos/

Después de este libro la misma colección de poesía me publicó una plaquette llamada Pegados al horizonte. (1999) Para esta obra hice una serie de acuarelas abstractas que sirvieron para ilustrarlo. El resto fue material de una exposición en la sede de la antigua Caja de Badajoz. El libro era en realidad un desplegable basado en las dos parte del contenido: Cantos de sirena (poemas de ausencias) y Cantos de tierra adentro (poemas de presencias).

Más información en: : https://faustinolobato.com/pegados-al-horizonte/

Ya en el nuevo milenio me animaron a presentarme a un concurso de poesía que se celebraba cerca de Badajoz, en Montijo. No tenía aspiraciones de ganar sin embargo sucedió: obtuve el primer premio de Poesía Ciudad de Montijo con el libro: Cuatro momentos para el poema (2000). Lo editó el propio ayuntamiento de Montijo y se ilustro con las mejores acuarelas de la exposición arriba indicada. Este libro marcó un antes y un después en mi forma de escribir

Más información en : https://faustinolobato.com/cuatro-momentos-para-el-poema/

Pasaron los años y me dispuse a publicar un libro que tenía mucho que ver con mi intensa experiencia de actividad social en la Plaza Alta. Cuando terminé de escribirlo vi que el contenido resultaba ser un libro-bitácoras. Trata de la búsqueda de lo autentico teniendo a la ciudad de Badajoz, como meta-relato: Quiebros del laberinto (2003). Esta obra era mi protesta formal, pública, sobre la ciudad de Badajoz donde vivía y vivo. Una ciudad, mi ciudad, con la que había contraído una relación de amor-odio. El germen del contenido era gritar, contra una situación insufrible en el Casco antiguo de Badajoz. Aquí estuve trabajando catorce años a nivel social y religioso. Conocía sobradamente el contexto humano de lo que escribía. Ahora, después de los años no escribiría lo mismo porque algunas cuestiones sociales han cambiado aunque todavía hay mucho por hacer.

Más información en : https://faustinolobato.com/quiebros-del-laberinto/

Mas tarde, la enfermedad de Parkinson, que mi padre sufrió, me hizo mirar la fragilidad humana desde ese ángulo que te hace relativizar casi todo. A raíz de la muerte de mi padre, Imcrea- la editorial de Manuel Romero Higes, me publicó esta experiencia, para mí terrible: Las siete vidas del gato (2009). Así se llamaba el archivo donde iba colocando todos los poemas que fui escribiendo durante tres años.

Más información en : https://faustinolobato.com/las-siete-vidas-del-gato/

Pocos años después Manuel Romero Higes, con un nuevo sello editorial me publicó Un concierto de sonidos diminutos ( 2013 ). Una mirada sencilla al lado oculto de lo cotidiano y que, esta vez, dediqué a mi madre, «un ángel sin vacaciones«.

Más información en : https://faustinolobato.com/un-concierto-de-sonidos-diminutos/

Después de estos años comencé a publicar en editoriales como Vitruvio (Madrid) y Olélibros (Valencia). Una experiencia magnífica que me obligó no solo a leer más sino también a tratar el contenido de forma diferente. Los registros sociales dieron a paso a una poética más profunda e intimista. Aunque los asuntos sociales, parte importante en mi vida, no han dejado de estar presente en mis escritos. Tampoco la ciudad de Badajoz. Esta forma parte de mí, me habita y me hace crecer. Sus calles y avenidas, sus monumentos y edificios, y por supuesto el río son puntos de referencia para la creación.

Los temas que vinieron después están en libros como los de Vitruvio:

-El nombre secreto del agua (2016) (ver: https://faustinolobato.com/el-nombre-secreto-del-agua/). Una búsqueda de lo esencial en medio de lo frágil.

y Rehacer el alba. Memoria de un naufragio (2017). Este libro está dedicado a Gema mi mujer por todos los naufragios compartidos. Un tema como el de mirar la esperanza en medio del desahucio personal. (Ver: https://faustinolobato.com/rehacer-el-alba-memorias-de-un-naufragio/).

Otros temas han aparecido en Olélibros (Valencia) y seguirá apareciendo, como son los referentes a la luz y al tiempo.

Ver: https://faustinolobato.com/notas-para-no-esconder-la-luz/

Así las obras: Notas para no esconder la luz ( 2019). Una obra que se construye en el esquema de un día competo donde la luz-el meta-relato de referencia- es la que reflejan las personas, la luz interior; En el alfabeto del tiempo ( publicación a finales de este año).

Unos temas que forman un conjunto con los títulos anteriores son los que se refieren al espacio y a la memoria. Estos son de reciente publicación. En el ángulo incierto del espacio (2022), con diseño y maquetación de Daniel Albors. Este es un libro de poemas que durante seis años estuvo en el limbo de las letras. Por fin, gracias a la Diputación de Badajoz, sed ha publicado.

Más información en: https://faustinolobato.com/en-el-angulo-incierto-del-espacio/

Hay un libro de poemas, La sorpresa de lo humano que se publica en en el 2018, cuando mi hijo Rodrigo cumplió cuatro años. Esta obra se editó en la Fundación CB. Las ilustraciones de interior y la portada son dibujos de Rodrigo. Este libro es uno de los más queridos para mí. Relata la experiencia de padre adulto, el enfrentamiento ante una situación completamente nueva y que marcaba un antes y un después en mi vida

Ver: https://faustinolobato.com/la-sorpresa-de-lo-humano/

Las obras aquí expuestas son una parte de mi producción ya que durante todos estos años he participado en diferentes antologías, dieciocho en total. Me siento honrado de estar en cada una de ellas al lado de grandes escritoras/es, y en editoriales de gran prestigio. Ver en este enlace https://faustinolobato.com/# la sección de obras-antologías.

Miro hacia atrás y estoy feliz del camino recorrido. Este hace que ahora siga escribiendo con varios proyectos que en su momento saldrán a la luz. Agradezco en todo este tiempo a muchos escritores sobre todo a algunos, como Ángel Campo,s de feliz memoria, o más recientemente a Efi Cubero, José Iniesta y Luis Miguel Sanmartin entre otros, en una lista inmensa, que me han animado a seguir en la brecha. No puedo olvidar a mi grupo de escritores con los que, una vez al mes, me reúno en la Tertulia Página 72. Con ellos también he crecido y sigo creciendo.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Entradas recientes

error: Queda prohibida la utilización de cualquier imagen o video sin autorización previa de autor de dicho contenido. Alejandro Huyro todos los derechos reservados.