Amanece en la bondad de lo mejor,
abierta el alma a la sorpresa
del día que despliega sus alas.
Ahí estás, abrazado a cada suspiro.

Estás en este ruaj que soporta
el momento, en este presente
que funde el pasado e inventa
un extraño y hermoso futuro.

No es el torpe amanecer de Borges
ni el absurdo amanecer de Vallejo,
es el amanecer de tu horizonte
deshaciendo fronteras.

Se recoge la luz en este margen
agradecida de tanto regalo,
fundiendo la magia alentejana
con el naranja de la tarde.

Dibujo horizontal que espeja
afanes y deseos.
Bendita luz de frontera
que completa el poema.

No es el atardecer de Neruda
donde el amor tiñe y dobla,
ni el de Octavio Paz
contemplado en san José.

Es mi atardecer que abraza,
rendido,
el eco de tu voz
temprana.

Déjanos un comentario 2 Comments

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Entradas recientes

error: Contenido protegido - Derecho de autor