Inmensa gracia de seguir vivo

Seguir vivo y disfrutar de cada segundo
como si cada gesto fuera el único,
el más importante, el último
y saber que por los rincones de la casa
el tiempo se detiene con la sorpresa del poema
.

Seguir vivo y sentir el viento de esta primavera
oculta en un invierno que no quiere irse
y en este confinamiento
aceptar el dolor de las horas que desciende
por la cordillera del afán trazando aladas utopías
.

Seguir vivo y esperar que vuelva el sonido,
el barullo de las calles y no dañe el espíritu
.
Porque seguimos manteniendo el anhelo,
                     endebles sueños
abrasados de ilusión
.

Seguir vivo, sí, con esa testaruda voluntad
que quiere cerrar el infierno de estos días.
Vivo, y mantengo las palabras
                     con ese tono de humedad
a punto de perderse en la memoria.

[ Los versos en cursiva están extraídos de Un concierto de sonidos diminutos, Heráklion, 2013]

Déjanos un comentario 2 Comments

  • mery sananes dice:

    Hermoso trabajo, Faustino. Y el enhebrar estos con tus otros versos, aún más fuerza y espíritu le otorgan. Hay que siempre celebrar la vida con «esa testaruda voluntad que quiere cerrar el infierno de estos días. Vivo, y mantener las palabras con ese tono de humedad a punto de perderse en la memoria.»

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