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VALENCIA en el horizonte

Salimos de Badajoz, mi amigo y compañero de tertulia, Antonio Castro y yo, un viernes 9 de febrero en dirección a Valencia. Nos esperaban siete horas, según el Google map, hasta la ciudad de la luz. No contábamos con los imprevistos que la televisión anunciaba: la manifestación de los agricultores colocando los tractores en diferentes puntos de la geografía española. Y así fue, a la altura de las provincias de Castilla la Mancha, lindando con la comunidad Valenciana, tuvimos un bloqueo que nos impidió seguir, como estaba previsto. De esta manera, las siete horas prevista para viajar se convirtieron en el infierno de once horas, haciendo peligrar nuestra presencia en Valencia esa tarde.

La presentación de mi último libro, En el alfabeto del tiempo, estaba prevista para las siete de la tarde en la sede de la editorial Olélibros, la nueva librería de Vuelo de Palabras. El retraso de llegada a Valencia era tal que eran las diecinueve horas cuando estábamos aterrizando en el hotel. Lo cierto es que, después de una odisea en taxi, llegamos por fin al lugar de la presentación. Diez minutos de retraso. Allí nos esperaba Toni Alcolea, el editor de Olé libros, Loli Lara la coordinadora de la editorial, Jose Antonio Olmedo López Amor, prologuista del obra y otros tantos amigos y conocidos. Me emocionó la presencia de escritores amigos, como: Pepe Iniesta, Jorge Pérez Cebrián, Paco Marín, Fernando Carrillo y después de Blas Muñoz Pizarro, además de la de Jose Antonio. Un honor la presencia de cada uno de ellos.

La presentación despegó con un intenso dialogo. Jose Antonio optó por dialogar conmigo yendo por las diferentes etapas de mi vida como escritor. Las preguntas hicieron que reviviera partes de mi historia particular que no me importó compartir con los asistentes. La vida de quien escribe es parte de su expresión escrita. El yo lirico no se despende del yo real aunque este finja lo contrario, ya lo decía Pessoa «o poeta é um figidor«.

Recité algunos poemas que me parecieron de interés a petición de Jose Antonio. Algunos los transcribo, como este el número 5 de la página 33

«Sed fugit interea, fugit irreparabile tempus».
Virgilio


JAMÁS lograré, aunque lo intento,
parar
este implacable paso de las horas,
de los minutos
que dejan
yerma mi alma.


Callo mientras la luz
me abraza
con el regalo
de un bom dia.


Todo transcurre con la fugacidad
de un presente, ahora en pasado;
con la rapidez del instante
que no alcanzo.


Callo y el mutismo se vuelve
líquido cristal
que gratis se ciñe al ser
liberándome del olvido.


Las horas se me escapan, huyen, «se cuelan
a gatas en el recuento de los días
hasta descansar entre las páginas en blanco
»
de un libro.

Se habló del contenido de esta obra. Jose Antonio la conocía bien porque la prologó. Se aludió al sentido que tiene la estructura del libro , de cómo los cinco capítulos se inician con una prosa poetica y de cómo cada una de las oraciones que la componen conforman las paginas de la izquierda del libro acompañando a los poemas.

Hablamos también del cierre del libro, del magnífico epilogo hecho por Julio Sánchez, escritor y amigo, medico de la unidad del dolor que desde un primer momento comprendió la esencia del libro y todo lo que se escribía entre líneas.

No dejamos de abordar el continente, de lo que envuelve la obra: del diseño de la cubierta realizada por Diego del Moral y del QR que acompaña al libro. Este tiene un objetivo primordial ser inclusivo para invidentes. Realizado por Alejandro Huyro y con música de David Clavijo.

Terminamos el evento con ese sentimiento de cortar una conversación profunda. Quedaba la emoción indescriptible del encuentro con los amigos, y en especial el sentimiento de haberle puesto cara a Toni Alcolea, mi editor, a Jose Antonio Olmedo, y a Fernando Carrillo. Poner cara a la voz de aquellos que durante muchos momentos había hablando por teléfono, me generó una emoción singular.

Interesante la tarde que provocó el encuentro, también, con otros escritores, entre otros con la escritora Cleo Campuzano, que nos acompañó en todo momento.

Al terminar el evento fuimos a tomar unas cervezas para celebrar el evento.

De izquierda a derecha: Un servidor, Cleo Campuzano, Jose Antonio Olmedo, Jorge Pérez Cebrián, Blas Muñoz, Antonio Castro. Paco Marín se había marchado antes de hacer la foto.

Las fotos de la presentación que aquí se exponen fueron realizadas por José Luis Vila Castañer, a quien agradezco su repórter gráfico y su amabilidad en todo momento.

Tengo que decir que el sentimiento de vértigo que tenía antes de salir de Badajoz, pensando en la presentación de Valencia, se disolvió en la maravillosa experiencia de esta tarde en el espacio de Vuelo de Palabras.

ALICANTE a la vista.

Eran las nueve de la mañana cuando salíamos de Valencia en dirección a Alicante. Aquí nos esperaba Luis Miguel Sánchez Martínez , un escritor de raza a quien me une una gran amistad. Nos alojábamos en su casa. Más generosidad no cabe.

El evento se celebró en la librería 80 mundos. En el acto nos acompañó Txus Amat, cantautor alicantino que conocí hace cuatro años en la misma librería con ocasión de presentar otro libro : Notas para no esconder la luz, que forma parte de la trilogía de la luz, el espacio y el tiempo. Txus colocó ese punto mágico de la música, de su música, en el encuentro poético. Tocó varias canciones al inicio del acto, una de ellas era la de un poema, de mi autoría, llamado MIEDO. Este poema forma parte de la Antología de la Tertulia Página 72, Plural, editada por la Fundación CB en el 2020.

Luis Miguel optó por hacer una presentación dando las claves del libro. Magnifica reseña de la obra que merece leerse a parte de este relatorio. Después vinieron las preguntas, todas en la buena dirección desentrañando las claves antes expuestas.

Recité algunos poemas especialmente el que le había dedicado a él. Este es el número 13 de la página 53

13
CUANDO el tiempo es
una puerta abierta a lo imprevisto,
la esperanza se cuela en mí
con el deseo de lo mejor.


Cuando el presente se afirma
y el caos desaparece
en el silencio,
vuelve la sangre del ánimo.


Cuando el tiempo deja de ser incierto,
la herida toma nombre
en la frontera de tu rostro,
libre de ignorancias.


Cuando la desnudez de los segundos
muestra compasión
en el temblor de la duda,
todo se vuelve más cercano.

Estaban presentes en el acto un nutrido grupo de personas que acudieron al reclamo de Luis Miguel. Es de agradecer que un sábado a las 12 estuvieran allí. Entre otros, agradezco la presencia de los escritores: Rosa María Marcillas Piquer, Jose Antonio Pámies, Eugenia Sánchez Rodríguez. También estuvieron: Maria José Pascual, África Benegas, y los padres de Luismi Charo y Goyo y por supuesto a su hijo Nicolás, con el que es muy fácil conversar de filosofía. A estos me encantó volver a verlos.

Después del evento nos fuimos a Pinchón a tomarnos unas cervezas. Aquí, de izquierda a derecha Luismi, Maria José, un servidor, y Txus. Qué buen rato con estos amigos que hicieron entrañable e inolvidable el encuentro alicantino. El almuerzo la hicimos en la Pecera, un bar especial y mítico para para Luismi. y, desde hace tiempo, también para mí. Aquí estuvimos con Nico, y María José Pascual. La charleta de la sobremesa arregló media España y parte del extranjero.

De izquierda a derecha: Un servidor, Maria José Pascual, Antonio Castro, Luismi y Nico.

Por la tarde, descanso y paseo por el centro de Alicante. Qué hermosa estaba la ciudad iluminada. Coincidimos con las fiestas del Carnaval y las calles estaban repletas de gente y sobre todo de bullicio y de ruidos que se metían por todos los rincones.

Nos dio tiempo de tener un momento selfie ante la espectacular fachada del ayuntamiento. De izquierda a derecha, Antonio Castro, Luismi y un servidor. Hacía un frio desagradable pero la buena compañía hace que todo lo malo desaparezca.

Al otro día de Alicante, el domingo por la mañana, lo pasamos en el Campello, en la playa de San Juan. Luismi nos invitó a comer en Casa Domingo un delicioso arroz del señoret. Mil gracias querido hermano.

Las expectativas de Alicante se superaron con creces. Gracias Luismi, un honor ser tu amigo.

ALMERÍA, punto final de la tournée.

El domingo al mediodía bajamos a Almería, allí nos esperaba Perfecto Herrera. Este n os dejaba su chalet de Retamar ( puerta de Cabo de Gata) para que nos alojáramos los dos día. Otro golpe de generosidad que embarga y hace que los amigos se conviertan en hermanos. Siempre gracias a Perfecto y a Antonia Amate, su mujer, a quien admiro por su generosidad y por sus extraordinaria columna en el diario de Almería. Cuanto detalle de preparación de la casa, por parte de este matrimonio amigo, para que Antonio y yo nos sintiéramos como en nuestra casa. Impagable tanta atención, mil gracias Perfe y Antonia.

Esa misma tarde, que llegamos a Retamar, tuvimos una visita sorpresa. Lola López Martín y su familia, Michel y Ángel, se acercaron ,desde El Ejido, para saludarnos. Qué gran escritora Lola y mejor persona. Se empeñaron en invitarnos y cuando nos negamos Míchel dijo: Lo sentimos las reglas las pusisteis vosotros en Badajoz diciendo «en mi tierra no pagan los invitados «. Y accedimos a este gesto de cariño que sumaba al de desplazarse una hora para estar con Antonio Castro y conmigo. Qué grandes personas se cruzan en nuestro camino ayudándonos a crecer.

La mañana del lunes la pasamos visitando Cabo de Gata, cabo de las ágatas. Perfecto, como siempre, fue un anfitrión maravilloso. Me alegraba que Antonio Castro, mi amigo, estuviera disfrutara del entorno.

Cabo de Gata tiene para mí un valor emocional grande. Las primera vez que visite este paraje maravilloso me enamoró y lo plasme en algunos poemas que forman parte del contenido de Notas para no esconder la luz.

La presentación de En el alfabeto del tiempo estaba prevista para las siete de la tarde en la librería Bibabuk, sita en una de las avenidas principales de Almería, la avenida Federico García Lorca. Aquí, fue Perfecto Herrera quien dirigió la presentación. Importante subrayar que contábamos con la presencia de Cesar Maldonado pero un imprevisto de última hora hizo que no estuviera. Vaya desde aquí mi agradecimiento por ofrecerse a ponerle magia musical al encuentro.

El desarrollo fue original porque intento generar sinergia. Fue presentado el libro capitulo a capítulo preguntando por el sentido de cada uno de ellos. Recitó un poema por cada capítulo con otra poeta, Sara Harb, extraordinaria persona y escritora. Y en cada uno de los tramos me invitó a leer dos poemas de mi elección. Dejo aquí dos poemas de los diez que recité. Uno, dedicado a María Cazorla, periodista amiga, directora del canal de Radio Alhamilla, que no pudo estar:

14
[inspiración]


ESTÁS
en la memoria imborrable
de muchos,
en el deseo
que levanta paraísos.


Quién detendrá
la palabra,
tu rendido verso, el poema
que desarma la injusticia.


Quién.
En el amanecer
vibra tu voz.
Los verbos
redimen la lucha
de las horas tempranas.


Descorres el espejo
del viento
dejando que la música
y el día
hagan su parte salvaje.


Un instinto animal
transita el espacio,
como si no hubiera centro
donde respirar.

Otro poema que quiero dejar aquí es el que se refiere a mi hijo Rodrigo, el poema 36 de la página 111

36
AL verte quiebro en mí
el horizonte del tiempo,
la línea del ecuador vital.


Mientras creces,
aprecio tu sorpresa
al preguntar con abundancia.


Saboreo el momento
en que los versos se transforman
en voces que te nombran.


Abrazo el azul de tu silencio,
el anhelo de tu risa,
el eco de lo eterno en ti.


En este tiempo de vendimias
escribo, interpretando con metáforas,
la muerte y el tiempo.


[Un 16 de septiembre de 2013 nacía Rodrigo.
Tiempo de vendimias
.]

Recité también el poema dedicado a mi amigo, a mi hermano, a mi compañero de tertulia Antonio Castro que quiso acompañarme en esta aventura por el Levante. Es el poema 16 de la página 61

16
HAY mañanas
que permanezco en silencio
y descubro ese ritmo de acuarela
que tienen algunos instantes.


Sí, algunas mañanas tienen
la luz tranquila que enamora,
sorprende,
como los violines de la banda sonora
en La lista de Schindler.


Hay mañanas de domingo
que habría que dejarlas ir
siguiendo la corriente de este río que miro.
Así de sencillo.


Sí, mañanas que saborean
el débil abrazo de la brisa,
la caricia del agua,
Itzhak Perlman
apaciguando el dolor.


Hay mañanas
de domingo, con aroma a cielo,
con húmedos ruidos
y ganas de seguir.

Sí, mañanas
en las que destrozaría los monstruos
que quiebran el horizonte.
John Williams
ante el drama judío.


Hay mañanas
que agradezco estar vivo
sintiendo el regalo de las cosas,
la bondad de una sonrisa.


Hay mañanas.


Los tiempos se marcaron en un ambiente extraordinario. Todo fluía de forma maravillosa entre versos y explicaciones haciendo que el encuentro tuviera ese tono solemne que no siempre se da en las presentaciones de libros.

Agradezco la presencia de Sara Harb, Sensi Falan, Carmen Núñez, Antonio Almécija. Chelo Milan, Alonso de Molina, Rocío Egea, Gonzalo Alcoba, Mar Perceval y la de todos los acompañantes.

De izquierda a derecha: Antonio Almecija, Chelo Milan, Sara Harb, Sensi Falan, Perfecto Herrera.

Un grupo final donde se aprecia a Mar, Rocío y su compañero, Chelo, sara, Sensi y Juan (Alonso de Molina)

Gracias a Candela Tuck por hacer posible este encuentro en BiBaBuk.

Después, no podía faltar reunirnos en torno a unos vinos y unas cervezas para celebrar el encuentro.

Gracias Antonio Castro por hacer posible este viaje, sin ti y sin tu coche no hubiera sido posible. Gracias por estar Alonso de Molina, Chelo, Perfecto, Antonia, Antonio Almecija, Sara y Mar. Qué estupendo rato donde la conversación distendida nos hacia más humanos bajando de las esferas de la lírica a la tierra de los mortales. Todo se cumplió tal y como lo había pensado.

Déjanos un comentario 4 Comments

  • Sara dice:

    Por esos hilos maravillosos que teje la poesía, encontrar poetas del calibre de Faustino Lobato y Antonio Castro es un regalo. Bienvenidos y ojalá estén pronto de vuelta para repetir esos entrañables momentos.
    Reinó el poema!

  • Antonio Castro dice:

    Uno, que tiene la palabra como herramienta de trabajo, necesitaría un nuevo abecedario para encontrar nuevos términos que fundieran en un mismo significado amistad, compañía, cariño, hospitalidad, poesía… porque todo ello es lo que he sentido en este viaje en tu compañía, querido Tino, y en el trato recibido por quienes nos han acogido.
    La vida, a veces, nos brinda oportunidades como la que hemos compartido. ¡Gracias, vida! ¡Gracias Tino! ¡Muchas gracias amigas y amigos de Valencia, Alicante y Almería!
    ¡Qué fácil y grato es querer a gente como vosotros! ¡Qué sencillo y hermoso aprender y crecer a vuestro lado!

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